Creando comidas familiares más saludables y felices

Escuche a Jessica Gonzalez, nutricionista y especialista en diabetes de Cook County Health hablar sobre cómo crear comidas familiares más saludables y felices.

Creando comidas familiares más saludables y felices
Featured Speaker:
Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN

Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN Nutricionista y especialista en diabetes. 

Transcription:
Creando comidas familiares más saludables y felices

Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Bienvenidos a Total Health Talks el podcast de Cook County Health, donde acompañamos su camino hacia una mejor salud. Yo soy su anfitriona, Virginia García de Cook County Health, y le quiero recordar que hoy me encuentro con Jessica González. Ella es nutricionista y especialista en diabetes, y vamos a estar hablando sobre cómo podemos crear comidas familiares más sanas y más felices también. Jessica, gracias por tomarte el tiempo de acompañarnos en este podcast.


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí, gracias por tenerme hoy en día.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Este es un tema muy importante y me gustaría comenzar preguntándote, ¿por qué son tan importantes estas comidas familiares?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Bueno, las comidas familiares son un buen tiempo para convivir, tomar una pausa en nuestra rutina diaria para estar con nuestra familia. Para enfocarnos en platicar también de lo que hemos pasado en el día, cómo nos ha ido en la escuela, escuchar a los hijos. No solo se trata de la comida, sino, como había dicho, de cómo nos fue a todos, fortalecer esa comunicación entre familias.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): ¿Cuáles son algunos de esos desafíos que podemos llegar a encontrar a la hora de preparar estas comidas más saludables?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí, bueno, uno de los desafíos más comunes que escuchamos hoy en día es el tiempo. Los niños llegan temprano de la escuela, los padres tienen horas variables o turnos, o es un poco difícil a veces coincidir el tiempo para ver cuándo vamos a comer todos juntos. El tiempo es uno también. A veces llegamos cansados del trabajo y los niños también llegan cansados de la escuela. Nomás quieren poner la tele, descansar. No quieren pensar en lo que van a comer o tampoco quieren preparar la comida. Eso es normal, eso es típico. Otro desafío también van a ser las preferencias. Cada miembro va a tener sus diferentes preferencias.


A lo mejor a los niños no les gustan ciertos vegetales, o hay adultos que, por razones médicas, no pueden tener ciertas dietas. Eso también se le puede dificultar a quien esté preparando las comidas o haciendo estas recetas. Y también, pues claro, el presupuesto: cada quien va a tener su diferente presupuesto para los alimentos. Igual, todos esos son algunos de los retos que vienen con preparar estas comidas.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Jessica, mencionaste muy astuta y muy sabiamente varias de las barreras que aquellos que estén mirando este podcast van a identificar en casa. Me pregunto ahora cómo podemos hacer las familias para identificar qué no funciona mejor en el seno de cada una de nuestras casas, porque lo mencionaste muy bien. Hay personas que quizás tengan algunas preferencias dietas o culturales. Incluso puede pasar que hay personas que tienen un presupuesto menor, un presupuesto mayor; hay quienes tienen mayor tiempo, hay quienes tienen más habilidades a la hora de entrar a la cocina y preparar un alimento, y hay personas que se sienten: “No me hagas preparar más de un emparedado o un sándwich porque no puedo”, ¿verdad? Entonces, ¿cómo hacemos, incluso para aquellos que quizás tienen menos alimentos disponibles en su sociedad, en la comunidad donde ellos viven?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí, como había mencionado, cada familia va a ser diferente. No hay un plan o algo que va a servir para todos igual, pero hay que comenzar con las recetas de las comidas que conocemos y que disfruta la familia, y adaptar algunas de esas recetas para incluir, a lo mejor, una verdura o una fruta más en esas recetas. Por ejemplo, si una familia acostumbra a comer arroz, frijoles y tortillas, a lo mejor le agregamos zanahorias o ejotes al arroz. O podemos cocinar los frijoles con menos grasa. Ah, pero igual, siempre respetando nuestras tradiciones culturales y también usando ingredientes que ya conocemos, que son parte de nuestra cultura. No siempre tenemos que cambiar las recetas o escoger recetas que a lo mejor no conocemos, solo porque en los medios nos dicen que estas son las más saludables. Todavía tenemos muchos ingredientes saludables, verduras y frutas en la comida latina e hispana que podemos usar.  igual, usando las recetas que ya conocemos y que ya disfrutamos.


También nos ayuda a planear algunas de esas comidas. tomar unos minutos de antemano antes de comer, comenzar la semana, ver qué recetas vamos a comer, qué platillos queremos comer. Y también, en este momento, es importante involucrar a nuestra familia, involucrar a los niños en la planeación, porque así los niños se van a animar a comer un poco más o comer los alimentos porque van a pensar, ¿no?: “Pues esta receta ya la escogí y la hicimos juntos. Quiero comerla con la familia”.  Igual se animan más a querer tener ese tiempo con su familia. Es bueno planear esos platillos, escoger recetas que se pueden adaptar y se pueden cambiar, y en el transcurso de la semana va a ayudar mucho.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Me encanta lo que mencionas, Jessica, porque hablaste de creación, adaptación e integración. Cuando integramos amamos, “sharing is caring”, como dicen en este país. Cuando compartimos con nuestros hijos las ideas que queremos comer hoy: “Tenemos estas frutas. ¿Qué es esto? ¿Te gustaría esta otra? Vamos a probar algo nuevo juntos”. Qué lindo esto que mencionas, porque hablamos de integrar a la familia. Tenemos tantos elementos culturales tan ricos en nuestros países, ¿no?: tortillas, frijoles, papas y diferentes tipos de maíz, carne de res, carne de puerco, carne de pollo, carne de pez para aquellos que prefieren el pescado. Tenemos tantas formas en las que podemos integrar lo que nos gusta, lo que conocemos, e incluso crearlo desde una adaptación cultural al país en el que estamos hoy por hoy.


Me preguntaba si te gustaría agregar algo más en lo que respecta a algunos cambios sencillos. Mencionaste algunos que se pueden agregar a la hora de preparar comidas familiares que son más saludables, y me gusta hacer un énfasis en esto: comidas familiares. A veces es triste ver que, por el cansancio, las cuestiones culturales, el tiempo, lo que tú quieras y no estoy juzgando, pero a veces vemos comidas individuales. Papá come tal cosa, la mamá hace otra comida y los niños comen algo de un centro de comida rápida. Me gusta la integración de la que estás hablando, Jessica. Estás hablando de comida familiar, es decir: vamos todos a comer lo mismo cuando nos sentemos a esa mesa. No vamos a hacer de esta casa un restaurante, ¿verdad? ¿Qué otros cambios podríamos integrar? Habla de las grasas, por ejemplo. En lugar de consumir tanta mantequilla, de repente comer o ponerle un poquito de aceite de oliva virgen u otro tipo de aceite que sea un poco más sano para nuestros cuerpos. ¿Qué otros cambios te gustaría mencionar?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Me acordé de algo que había hecho mi mamá mucho cuando estábamos creciendo. A nosotros no nos gustaba el jitomate y la cebolla,  en el arroz, en vez de cortar y agregarla ahí en el arroz, lo que ella hacía era lo molía, mezclaba una salsa y así ya  lo comíamos tan “notarse” con el arroz. Igual, ese es un ejemplo de cómo podemos poner o agregar más vegetales, como escondiendo los vegetales en las comidas. A lo mejor los niños tienen un problema con la textura de ciertos vegetales. Podemos convertirlos en una salsa. Y como usted había mencionado, no es un restaurante, no vamos a tener diferentes platillos para cada quien, sino también por eso es importante tener estas conversaciones con nuestros hijos y con los que estamos cocinando


Comiendo y viviendo juntos, tener las conversaciones de qué les gusta a ustedes y cómo puedo adaptar estas recetas, estas comidas que ya nos gustan, para que todos disfruten todos juntos, y no que cada quien tenga su propio platillo. Otros cambios que podemos hacer, que igual no están tan pequeños, pero tampoco son tan grandes, es no tener soda en la casa; escoger u ofrecer agua en vez de refrescos, sodas o jugos. Eso va también a ayudar en la preparación de la comida. Si podemos cortar o preparar los vegetales de antemano, una noche anterior, así para el día siguiente ya tenemos todo listo. Ya no más es mezclar todo y punto. Todo eso también va a ayudar. Involucrando a toda la familia igual, no solo dejar que la mamá o la abuela haga toda la preparación, sino que todos vamos a poner de nuestra parte.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Qué lindo lo que dices, porque creo que es importante que desde niños veamos. Mi mamá hacía algo parecido, eh, escondiéndonos las cositas que no nos gustaban tanto, las camuflaba, ¿verdad?, con el resto de las cosas. Pero qué lindo es que nuestros hijos, nuestros nietos, puedan ver que toma tiempo preparar una comida. No es que aparece mágicamente en una caja, o en el microondas, o en el horno. Mamá, papá estuvieron un tiempo cocinando, cortando, hirviendo, sazonando. Qué lindo es que ellos sean partes integrales del proceso, ¿no?, que aprendan a darle ese cariño a la comida incluso. Disfrutar: “Estos frijoles de papa los hice yo”, o “ayudé a mi mamá a preparar los frijoles en esta ocasión”, “yo calenté en el comal las tortillas”. Qué lindo que tengamos ese amor por lo que preparamos con nuestras manos.


Me preguntaba si hay algún hábito o cambio que podemos implementar a nivel de familia para hacer que la gente se vaya integrando cada vez un poquito más a esto de cocinar juntos, así que las comidas sean más saludables. Menciona algo del agua. Hace algún tiempo hice una entrevista con una especialista en el cuidado bucodental, y ella decía que a los niños, por ejemplo, ponerles un sticker, una calcomanía, una pegatina de sus personajes favoritos en el agua que llevan a la escuela, al preescolar o a la prepa, era interesante. O incluso ponerle un pedacito de fruta, un trozo de fresa, piña, un pedacito de lima o limón, o una hojita de menta, algo que les guste, hacía que el agua fuese menos aburrida y más divertida de consumir que una soda. ¿Hay otro cambio o hábito que te gustaría mencionar que podríamos incorporar también con astucia e inteligencia en nuestras casas?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Lo más importante es también crear un ambiente agradable cuando estemos comiendo en familia. Hay que apagar o no tener distracciones. No hay que tener la telenovela ahí atrás o las noticias. Igual, los celulares hay que apagarlos. No hay que contestar llamadas del trabajo, porque así también nos están mostrando


O les estamos mostrando a nuestra familia que ellos son importantes. Nos estamos dedicando nuestro tiempo, nuestra atención a ellos. Igual, creando ese ambiente agradable, evitando las discusiones en la mesa también para que los niños se sientan seguros de estar con nosotros. Y como ya lo habíamos mencionado mucho, involucrar a los niños en cada paso de la preparación de la comida. Ya sea planeando las recetas, preguntándoles qué frutas quieres comer hoy para tu lonche, para tenerlas en el lonche, qué vegetales te gustan. Y así podemos estar cambiándoles o escuchando a nuestros hijos para ver qué les gusta y agregando esos vegetales o esas frutas a sus comidas favoritas. Pero lo primordial es crear ese ambiente agradable.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Hoy hablábamos de algunas de las barreras que mencionan las familias a la hora de no poder acceder a comidas más saludables como familia. Y me preguntaba qué recursos están disponibles ahí afuera para mejorar ese acceso a alimentos más saludables.


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí, bueno, hoy en día hay varios. Uno de los más fáciles puede ser que algunos supermercados ya tienen sus aplicaciones, como la de Kids Market. Podemos descargar las aplicaciones, ver las ofertas que tienen en línea antes de ir a la tienda, o también ya tienen cupones en las aplicaciones que podemos ver y usar. Podemos basar algunas de esas recetas que vamos a hacer en esos cupones, ya que ves cuáles van a estar en oferta. Ah, también recoger el periódico a la entrada o a la salida de las tiendas de los supermercados que nos gusten. Comprar verduras y frutas de temporada sale un poco más económico y, claro, están un poco más frescas también.


 Por último, quiero añadir que no hay nada malo con las comidas enlatadas, con las verduras, las frutas o los frijoles enlatados. Son económicos, duran más tiempo. Lo único que tienen es que sí tenemos que enjuagarlos bajo agua por un rato, nomás para reducir ese sodio que contienen los vegetales enlatados antes de cocinarlos. Pero igual no hay nada malo con eso, y eso también nos puede ahorrar bastante tiempo y también dinero a largo plazo.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Estaba pensando, y corrígeme por favor porque la experta eres tú, Jessica, que muchos de los alimentos que consumimos también pueden congelarse, ¿verdad?, y pueden durar un par de meses en el freezer para que no tengamos que desperdiciar. Cuesta mucho consumir alimentos frescos. Y me gusta la idea de consumir lo que está disponible para nosotros en estación, incluso durante los meses del verano y la primavera. Hay muchas comunidades que tienen acceso a mercados de granjeros locales. Apoyamos la industria local a precios muy económicos. Y además, por ejemplo, si yo mal no recuerdo, los quesos pueden congelarse hasta por dos meses o tres, ¿verdad?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí, sí.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Okay, bueno, para tener en cuenta. Antes de cerrar este episodio, me gustaría preguntarte si tienes alguna recomendación o comentario final para aquellos que están mirándonos en cuanto a todos estos recursos o barreras. O a veces creo que hasta nuestros propios pensamientos, ¿no?, como papá y mamá se auto imponen en cuanto a “mmm, ¿cómo hago para hacer comidas saludables en familia?”. ¿Hay algo que te gustaría decir para cerrar?


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí. Bueno, lo primero es saber que cada familia va a ser diferente. Todos vamos a tener diferentes desafíos y retos al crear estas recetas o al obtener a nuestra familia toda junta en un tiempo dedicado. Igual, lo que le funciona a una familia a lo mejor no le va a funcionar a usted. Eso es importante. Adaptarnos, escuchar a nuestros familiares con quienes estemos viviendo para ver qué nos va a funcionar mejor, cuáles son los gustos de cada quien y cómo podemos mejorar este tiempo y dedicar el tiempo para convivir y estar juntos en familia. Igual, el enfoque no siempre está en la comida, sino también en convivir y conocernos un poco más.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Era Jessica González quien nos estuvo hablando, nutricionista y especialista en diabetes. Jessica, muchísimas gracias por haber compartido toda esta importante información con nosotros el día de hoy.


Jessica Gonzalez, MS, RD, LDN: Sí, gracias por tenerme hoy.


Virginia Garcia Ovejero Pivik (Entrevistadora): Mientras nosotros vamos concluyendo este episodio de Total Health Talks, los invitamos a visitar cookcountyhealth.org/podcast. Pueden además suscribirse a nuestro podcast, compartirlo y conectarse con nosotros en las redes sociales. Manténganse atentos a escuchar más de estas conversaciones tan enriquecedoras. Y les recuerdo que les habla Virginia García, despidiéndome. Gracias por su sintonía. Hasta la próxima.